domingo, 20 de agosto de 2017

Elul: El tiempo es ahora

Las fuentes cabalísticas enseñan que el nombre divino de "Havaya", que normalmente se escribe "Yod", "Heh", "Vav" y "Heh", se puede configurar de doce maneras diferentes, reorganizando las cuatro letras. Cada configuración corresponde a uno de los doce meses del calendario hebreo, y también se alude en un verso en el Tanaj. Se desprende, pues, que cada mes se asocia a un cierto verso, y al comprender la conexión entre un mes y su correspondiente verso, podemos obtener una mayor comprensión del tema central y la naturaleza esencial de ese mes.

La configuración asociada con el mes de Elul, se nos enseña, es "Heh", "Heh", "Vav" y "Yod." Esta ortografía se alude en un versículo en Sefer Debarim (6:25)  “U’sdaka Tiheye Lanu Ki Nishmor La’asot Et Kol Ha’misva Ha’zot” "-" Será beneficioso para nosotros cuando nos aseguremos de llevar a cabo toda esta ley. "Las últimas letras de las primeras cuatro palabras de este verso -“U’sdaka Tiheye Lanu Ki”- son" Heh "," Heh "," Vav "y" Yod ", aludiendo así a la configuración asociada con el mes de Elul. Nos corresponde, pues, comprender la conexión entre este versículo y Elul.


El Ben Ish Hai (Rav Yosef Haim de Bagdad, 1833-1909), en su obra Od Yosef Hai, explica que la respuesta a esta pregunta se encuentra en las palabras finales de este verso - "Lifneh Hashem Elokenu", que literalmente significa, "Ante Hashem nuestro Di-s". En un nivel más profundo, el Ben Ish Hai escribe, esto se refiere al período de Elul, que viene "delante de Hashem nuestro Di-s" - en las semanas que preceden el día de Rosh Hashaná, cuando coronamos al Todopoderoso Como nuestro Rey. Este es el momento crítico para nosotros cuando tenemos la oportunidad de arrepentirnos y así ganar un juicio favorable sobre Rosh Hashaná. El Ben Ish Hai señala que la palabra "Lanu" en este versículo tiene el mismo valor numérico (86) que el nombre divino "Elokim", que se asocia con el atributo de dios de juicio duro. 


La frase "U'sdaka Tiheye Lanu" se puede leer así para significar que somos capaces de transformar el "Lanu" - el juicio áspero - en "Sedaka", bondad y generosidad. Hacemos esto cuando nos aseguramos de observar "Ha'misva Ha'zot" (literalmente, "esta ley") antes de Rosh Hashaná. La palabra "Zot", escribe Ben Ish Hai, tiene el valor numérico de 408, que es el valor numérico combinado de las palabras "Som" (ayuno), "Mamón" (dinero) y "Kol" (voz). Estos son los términos usados ​​por los cabalistas para referirse a las tres áreas sobre las cuales necesitamos enfocarnos para ganar un juicio favorable: arrepentimiento (ayuno), caridad (dinero) y oración (voz). Si nos aseguramos de comenzar este proceso en tres frentes "Lifneh Hashem Elokenu", en las semanas previas a Rosh Hashaná, entonces podemos transformar el atributo de Di-s de justicia dura en misericordia, compasión y bondad.

No esperemos, pues, hasta Rosh Hashaná. Sólo los "retardatarios" comienzan su proceso de introspección y arrepentimiento en Rosh Hashaná. Tenemos que comenzar ahora, con el inicio del mes de Elul, asistiendo a las oraciones de Selihot cada mañana, aumentando nuestras donaciones de caridad y mirando hacia nosotros mismos para identificar dónde debemos mejorar. Al iniciar este proceso ya, podemos ayudar a asegurar que ganaremos la gracia y amabilidad de Di-s, y seremos dignos de un Ketiba Va'hatima Tova, y un año lleno de felicidad, salud y prosperidad, Amén.

domingo, 13 de agosto de 2017

Parashat Ree

Parashat Ree: El monte Gerizim y el monte Ebal


En el principio de Parashat Ree, Moshe Rabenu instruye a Benei Yisrael que después de que entren en Eretz Israel, deben ir al sitio de dos montañas adyacentes - Monte Gerizim y Monte Ebal. Mientras se enfrentan al monte Gerizim, deben declarar una bendición sobre aquellos que observan el Mitzvot, y mientras enfrentan el monte Ebal deben declarar una maldición sobre los que desobedecen los mandamientos de Di-s.

Nuestros rabinos enseñan que hay dos tipos de ángeles:

1) Los que nos defienden ante Di-s ("Sanegor"),
y 2) los que nos procesan en contra ("Kategor").

Además, diferentes lugares en Eretz Yisrael tienen diferentes poderes espirituales. Hay algunos lugares que están dominados por la calidad de la justicia estricta, donde los ángeles acusadores tienen mayor poder, y otros lugares que se caracterizan por la calidad de la misericordia, donde los ángeles defensores son más fuertes. El Monte Gerizim es un sitio de Misericordia Divina, mientras que el Monte Ebal es un sitio de Juicio Divino. Por lo tanto, Benei Yisrael proclamó una maldición sobre los que violan el Mitzvot en el monte Ebal, el sitio de los ángeles de la acusación, y una bendición sobre los que defienden el Mitzvot en el monte Gerizim, el sitio de los ángeles defensores.

La estrategia que debemos emplear para tratar de restringir a los ángeles enjuiciamiento es atraerlos hacia nuestro lado. Imagine un tribunal que se reúna para juzgar a una persona que es acusada de varios delitos, y el fiscal comienza levantándose y proclamando que cree que el acusado es inocente. Obviamente, en el momento en que sucede, el caso está cerrado. Si el fiscal no presenta cargos contra el acusado, entonces no hay ningún caso. Y esto es cierto también en el Tribunal Celestial. Si los ángeles acusadores vienen a nuestra defensa, o si podemos hacerlos callar, entonces no hay ningún caso contra nosotros.

Esto es lo que buscamos lograr cuando nos acercamos a un Tzadik para una Beraja. Su trabajo es restringir el Kategor, y traerlo a nuestro lado para que no se emita juicio duro contra nosotros.

Para que el Tzadik haga esto, dos cosas tienen que suceder. Primero, necesitamos reforzar nuestra fe en Di-s como el que determina nuestro destino. A menudo olvidamos que nuestras vidas y bienestar están en manos de Di-s, y creemos en cambio que estamos en pleno control sobre lo que sucede en nuestras vidas. No podemos recibir Beraja de Di-s hasta que reforcemos nuestra creencia en la providencia, que nuestro destino está en Sus manos. Esta creencia se conoce como "Yihud" - creencia en la Unicidad del Creador. En segundo lugar, necesitamos cultivar Kedusha. Los grandes rabinos se aseguran antes de ir dondequiera que la gente allí se viste según estándares apropiados de Kedusha, porque no quieren estar en alguna parte impura. Esto también es cierto para el Todopoderoso; No estará presente en lugares donde no haya Kedusha. Una vez que hayamos logrado estos dos objetivos - fortalecer nuestra fe en "Yihud", y establecer estándares apropiados de Kedusha - entonces podemos recibir Beraja, -la bendición- ilimitada de Di-s.

Las primeras letras de estas tres palabras - "Yihud", "Kedusha", "Beraja" - son "Yod", "Kof" y "Bet", que tienen un valor numérico combinado de 112 - que es el mismo valor numérico al de La palabra "Ebal". A través de este proceso, de reafirmar nuestra fe en la providencia divina y de elevar nuestros estándares de Kedusha, podemos tomar "Ebal", los ángeles y las fuerzas del juicio, Y traerlos a nuestro lado. Este es el secreto para evitar el "enjuiciamiento", para asegurar que Di-s se ve favorablemente sobre nosotros y conceda Beraja abundante para nosotros, nuestras familias y todos los Am Yisrael.



domingo, 6 de agosto de 2017

Parashá Ekev

¿Qué significa eso de temer a Di-s?
Comentario a la  de esta semana Ekev
¿Es preciso vivir en una situación de continuo pánico para ser un buen Judío? Si una persona vive una vida honesta, alegre y tranquila cumpliendo el resto de los Mitzvot... ¿deja de ser un buen judío?
Lamentablemente nos encontramos frecuentemente con personas que viven su “judaísmo” de esta manera. Es decir, creen entender que Di-s está ocupado buscando oportunidades de enojarse con nosotros y, cuando obran de modo que creen correcto y dejan de hacer las que acciones que entienden equivocadas, es porque esgrimen que “es pecado, es ‘jaram’, D”s te va a castigar”.
Este modo de actuar no es “Judaísmo”. En todo caso, está más cercano a la superstición, y es básicamente la manera de pensar que tenían los idólatras de todos los tiempos y alejó a muchos judíos pensantes de su judaísmo (la gente no quiere vivir su vida creyendo que será castigada por todo lo que hace). Esto no quiere decir que los castigos no existan. Justo por lo contrario: existen, y son mucho más “reales” de lo que podemos imaginar.
La Torá es muy clara al respecto. No obstante, esta no es al razón por la cual debemos obedecer los preceptos.
El temor al cual nos ordena la Torá no es un terror y angustia por el castigo, sino - en primer lugar - una aprensión a arruinar todo lo bueno. Cada individuo posee un vínculo personal con Di-s y una misión específica que debe cumplir. El temor genuino pasa por la conciencia de la perspectiva de faltar a la expectativa y la “inversión” depositada por Di-s en cada uno de nosotros.



EL ALMA Y EL CUERPO

El emperador Antonino le dijo una vez a Rabí Iehuda -El alma y el cuerpo se pueden liberar de los castigos en el otro mundo, por los pecados que el ser humano comete. 

¿De qué manera? El cuerpo puede decir: -El alma pecó, ¿que puedo hacer sin el alma? valga como ejemplo que desde que el alma me abandonó, estoy en el sepulcro, solo como una piedra”. El alma puede decir:-el cuerpo pecó; se puede ver que desde que dejé al cuerpo vuelo libremente como un pájaro limpio de pecados”. -Te responderé con un ejemplo -dijo Rabí- Un rey, tenía un hermoso viñedo, en el que había frutos apetitosos. Colocó allí dos guardias, uno era rengo y el otro ciego. Entonces el primero le dijo al segundo: -veo que hay hermosos frutos, déjame subir sobre tus espaldas y así podremos allegarnos y comerlos”. Y así lo hicieron. Un tiempo después, vino el rey y preguntó:” ¿Dónde están los hermosos frutos? Entonces el ciego dijo: “-yo soy ciego y no puedo ver” y el rengo dijo: ”soy rengo, así que de ninguna manera podría arrancar los frutos”.Entonces el rey montó al rengo sobre el ciego y los juzgó como si fueran una sola persona. 

Y así hará el Eterno: Hará entrar el alma en el cuerpo muerto y los juzgará conjuntamente. 

Tratado Sanhedrin, 91

sábado, 5 de agosto de 2017

Recuperar nuestra esencia

Antes del Baal Shem Tov, los tzadikim ocultos estaban desperdigados y no tenían un plan de acción organizado. A partir de su ingreso, comenzaron una serie de campañas con un objetivo concreto. 

La esencia de la primera campaña era enseñar al pueblo cómo relacionarse con el otro, por que cuando uno se encuentra con otra persona en la calle no es por accidente, es por Providencia Divina, para que nos interesemos genuinamente en nuestro prójimo Judío.

Para profundizar en esto, nos referiremos a una mitzvá de La Torá que nos ordena no ignorar los objetos encontrados en los espacios públicos, a pesar de que pueda demandar un tremendo esfuerzo y tiempo poder devolverlos sus verdaderos dueños que lo han extraviado.

Al instruirnos que no ignoremos los objetos perdidos, un mandamiento llamado "hashavat aveidá", la Torá nos da a entender que cada vez nos ocurre el "accidente" de encontrar algo perdido es un ejemplo de la Providencia personal que el Todopoderoso exhibe en las vidas de cada uno de nosotros.

Similarmente, al "encontrar" en la calle a un judío "perdido", está prohibido ignorarlo como persona y a sus necesidades físicas o espirituales. Cuando dos personas se encuentran en el camino, es una oportunidad de oro para ayudar al otro a "recuperar" parte de su ser.

Rabino Yitzchak Ginsburgh



viernes, 4 de agosto de 2017

Shabat Kodesh

Moshé lo consideró como “un descanso solemne, un Shabat de devoción a Hashem”… Sepa cómo prepararse para Shabat y realizar el ritual del encendido de las velas.
A continuación un informe sobre todo lo relacionado con la Mitzvá del Shabat
La santidad del Shabat aparece nuevamente subrayada en el relato de la preparación del Mishkán, ya que la Torá decreta que el Shabat no puede ser violado ni siquiera por una causa tan sagrada como la construcción de la Casa de Hashem. Aún antes de que Bnei Israel recibiera los Diez Mandamientos en el Monte Sinaí, se les ordenó abstenerse de recolectar y hornear el maná en el día que Moshé consideró como “un descanso solemne, un Shabat de devoción a Hashem”. El Shabat rememora no solamente la Creación del mundo sino tarnbién el éxodo de Egipto.
La importancia del Shabat
“Ten presente el día de Shabat para santificarlo. Seis días trabajarás y harás toda tu tarea, pero el día séptimo es Shabat, consagrado a Hashem, tu Elokim; no hagas ninguna tarea… pues en seis días hizo Hashem los cielos y la tierra, el mar y todo cuanto hay en ellos, y se abstuvo de crear en el séptimo día…
“Tú, háblales a los israelitas, diciendo: Pero, cuiden Mi Shabat, porque esto es una señal entre Uds. y yo en todas las generaciones, para que sepan que Yo soy Hashem, Quien los santifica… 

La palabra hebrea “Shabat” significa suspender el trabajo. Pero el Shabat no es solamente un día de descanso, es también un día especial de santidad donde el hombre debe dejar de lado toda búsqueda material y dedicarse por completo a rejuvenecerse espiritualmente.
Nuestros Sabios nos enseñan que aquél que disfruta el Shabat en la forma correcta
a) se hallará a salvo de shibud maljiot (dominación extranjera)
b) será recompensado en el Olam Ha-Bá (el Mundo por Venir).
c) Se hallará a salvo de la destrucción de la guerra de Gog y Magog.
Todo aquel que posee un comercio coloca un cartel a la entrada que indica el tipo de negocio. Aun si está ausente durante un tiempo, el cartel indica que el negocio sigue operando. Sólo si se saca el cartel, se pone en evidencia que el negocio está cerrado.
Lo mismo ocurre con el Shabat. El Shabat es la señal acordada entre el Creador y los judíos de que Él creó el cielo y la tierra en seis días y descansó en el séptimo. El Shabat es también un símbolo para cada individuo en particular que testimonia su judaísmo y el pacto entre Di-s y su pueblo. Aun si se diera el caso de que un judío viola algunos preceptos, no por ello pierde su identidad judía. La ausencia temporal del dueño del negocio no indica que se ha quitado el cartel. Siempre que cumpla el Shabat, sigue activo “en el negocio”. Pero si un judío, intencionalmente, profana el Shabat, es como si removiera el cartel de arriba de la entrada y anunciara que ha abandonado su herencia judía, al igual que el comerciante que ha cesado su actividad.
Esto es lo que nuestros Sabios quisieron dar a entender cuando dijeron: “El que profana el Shabat es considerado como que niega la Torá entera”.
Cómo prepararse para Shabat
1) La Torá declara: “Ten presente el día de Shabat para santificarlo”. Esto incluye recordarlo durante toda la semana.
Shamai, el gran maestro de Torá, era famoso por su cuidado en reservar alimentos especiales para Shabat desde el comienzo mismo de la semana y así, cada vez que hallaba algo que le parecía apropiado, lo separaba “le kavod Shabat” (en honor del Shabat).
Relata el Talmud que Ray Jihia bar Aba preguntó cierta vez a un hombre adinerado: “Hijo mío, ¿cómo es que haz merecido tales riquezas?”.
El hombre respondió: “Era carnicero y siempre que veía un animal de calidad especial lo separaba para Shabat”.
Ray Jihia entonces dijo: “Hay razones para que hayas llegado a convertirte en un rico. Tu mérito es grande”.
2) Una persona debe gastar dinero extra para honrar el Shabat. Si no tiene suficiente, debe pedir prestado y Di-s le proporcionara los medios para devolverlo.
3) Se debe preparar comida suficiente como para tres comidas, y cada una, preferentemente debe incluir pescado.
4) Se debe limpiar la casa y prepararla para el Shabat en Erev Shabat (viernes), haciendo notar que se hace esto en honor del Shabat. Pero, si el viernes resulta muy corto, se debe comenzar antes la preparación.
5) Asegurarse de lavarse, cortarse las uñas y cortarse el cabello si fuera necesario.
6) Antes de encender las velas de Shabat se debe poner la mesa. Aun sin invitados, la casa debe estar presentable y la familia vestida de acuerdo a la ocasión.
7) Se debería evitar cuidadosamente cualquier discusión antes o durante el Shabat.
Reglas para el encendido de las velas
1) El ritual del encendido de las velas de Shabat corresponde a la dueña de casa. Aun si el esposo quisiera encenderlas, la esposa tiene prioridad. Pero, si por algún motivo, ella no pudiera hacerlo, entonces el marido o cualquier otra persona debe encenderlas.
2) Se deben encender por lo menos dos velas como símbolo de los dos aspectos del precepto de observar el Shabat “Ten presente (zajor) el día de Shabat para santificarlo” y “Observa (shamor) el Shabat para santificarlo”.
3) Las velas de Shabat ayudan a traer paz y armonía al hogar y son señal de bendición. Por eso las mujeres a menudo agregan un rezo especial para los hijos al decir la bendición sobre las velas de Shabat. Ruegan para que los hijos crezcan siguiendo el camino de Hashem.
4) Si se está de vacaciones se debe prender velas en donde se encuentre alojado ese Shabat.
5) En algunas familias se acostumbra a encender siete velas, o aún diez. En otras se enciende una vela por cada integrante de la casa.
6) Es mejor poner las jalot en la mesa antes del encendido de las velas.
7) Las velas se encienden aproximadamente veinte minutos antes del crepúsculo. No deben ser encendidas una vez caído el sol.
8) Si por alguna razón los padres no las encienden, corresponde a alguno de los hijos hacerlo con una brajá (bendición)
9) Si una mujer se halla en un hospital donde está prohibido encender velas, debe usar un candelabro eléctrico o un foco. Se debe consultar con un rabino si hacer o no la bendición sobre ese tipo de vela. En todo caso, el esposo debe encender las velas en la casa y hacer una bendición.
10) Si es imposible para la persona encender las velas en el mismo lugar donde está comiendo, lo puede hacer en la habitación donde duerme.
11) Reglas generales para el encendido de velas de Shabat:
a) La mujer enciende las velas
b) Apaga el fósforo y lo descarta (el esposo puede hacer eso luego).
c) Cubre sus ojos y recita la bendición: “Baruj atá A-donai, Eloheinu melej ha-olám, asher kidishani bemitzvotav vetzivano leadlik ner shel Shabat”.
12) Una vez encendidas las velas y recitada la bendición, la mujer es “mekabel Shabat” (ha aceptado las restricciones del Shabat) y no puede mover las velas o los fósforos. El esposo puede todavía realizar trabajo normalmente prohibido en Shabat siempre que no sea la hora exacta para aceptar, o hasta ser mekabel Shabat (al recitar la plegaria correspondiente en el servicio del viernes al atardecer).
Ese rol especial que cumplen las velas de Shabat en la vida judía llegó a trascender incluso los horrores de la era nazi. En su libro “El Shabat”, Dayan Grunfeld cita el relato de un testigo ocular de un incidente acaecido en un vagón de transporte de ganado atestado de víctimas que eran llevadas a un campo de concentración. El tren se arrastraba tediosamente y sus desafortunados ocupantes, apretujados, apenas podían moverse. El aire era sofocante. La tarde del viernes llegaba lentamente a su fin y los judíos se hundían cada vez más en su miseria.
De repente, una anciana logró con gran esfuerzo moverse y abrir un envoltorio que traía consigo. Diligentemente extrajo de él dos candelabros y dos jalot. Las había preparado para Shabat, cuando llegaron a buscarla a la casa esa mañana. Eran las únicas cosas que había creído de valor para llevar con ella. Muy pronto, las velas de Shabat iluminaron los rostros de los torturados judíos y la canción “Lejá Dodí” transformó.

Fuente Jabad

lunes, 22 de mayo de 2017

Comentario a la Parashá Bamidbar

"Y la Tienda de la Reunión viajaba en el campamento de Leví en medio de los campamentos..." (Bamidbar 2:17)

Entra a cualquier sinagoga.  ¿En qué lugar se encuentra la bimá, el gran atril en el que se lee la Torá?  En el centro. 

¿Por qué no está a un costado?  Cuando los Hijos de Israel viajaban por el desierto, la Tienda de la Reunión viajaba dentro del campamento de Leví, que estaba justo en el centro del campamento.  La Tienda de la Reunión se encontraba allí debido a que dentro de la Tienda de la Reunión estaba el Arón, el Arca Sagrada donde se guardaba la Torá. 

La Torá tiene que estar en el centro.  No está más cerca de una persona que de otra, ni más lejos de una persona que de otra.  Cualquier judío puede estar tan cerca de la Torá como cualquier otro.

Del mismo modo, el Árbol de la Vida estaba plantado en el centro del Jardín del Edén.  La Torá es llamada el Árbol de la Vida a aquellos que la sostienen.  Las manijas con las que la asimos se llaman "Etz ha Jaim", el Árbol de la Vida.  Las manijas están en el centro de cada uno de los   rollos, así como el Árbol de la Vida estaba en el centro del Jardín del Edén.  Y la Torá es el centro de la vida del judío.  Si la mueve a un costado, relegándola a ser un pasatiempo de fin de semana, pierde todo el equilibrio y sentido de la vida.  El materialismo enseguida se encarga de llenar el vacío que quedo al dejar "a un lado" a la Torá. 

La Torá exige concentración.  Debemos concentrarla en el centro de nuestra vida.  Pues ella es el corazón de nuestra fe.  Y así como del corazón surge la vida misma, por lo que su sitio se encuentra en el centro del cuerpo, la Torá se encontraba en el centro de los campamentos de Israel.  El corazón bombea la sangre a todas las extremidades del cuerpo por igual, sin discriminación, sustentando así a todos los miembros.  La Torá Sagrada bombea la fuerza vital del judaísmo a todos los miembros del pueblo judío, sin discriminación, no importa quienes sean. 

(Jafetz Jaim)